España es un gran pastel podrido que si cortamos en porciones y nos lo tragamos podemos reventar. Todo eso que ganará Catalunya al independizarse, se lo van a quedar las empresas Catalanas, los banqueros catalanes, los politicos catalanes etc,... y a los trabajadores nos repartiran barretinas para celebrarlo.
En tiempos de crisis económicas y enfado generalizado, los gobiernos enfrentan a sus ciudadanos por motivos de raza, sexo, religión o simplemente por trapitos de colores para dividirlos y poder seguir haciendo de las suyas.